¿Que hace un interiorista? (spoiler: mucho más que elegir colores)
Creo que mucha gente sigue pensando (familia incluida) que me dedico a elegir colores, textiles y muebles. Y en parte, esa gente tiene razón.
Pero la verdad es que he estudiado mucho más que eso.
Si te digo la verdad, no me molesta que piensen así. Porque al final, el resultado bonito se ve. Pero lo que no se ve es todo el trabajo que hay detrás para que ese resultado bonito también sea funcional, útil y se adapte a tu vida real.
Y de eso quiero hablarte hoy. De lo que realmente hago como interiorista. De por qué un espacio bonito no sirve de nada si no te hace la vida más fácil. Y de por qué mi trabajo empieza mucho antes de elegir una solo muestra de tela o un color de pared.
Lo primero: escuchar, preguntar y entender como vives
Antes de dibujar una solo línea, antes de mover un solo mueble en el plano, me siento contigo y pregunto. Mucho. Y escucho.
Porque tu casa no es un lienzo en blanco para que yo haga «mi obra». Es el sitio donde descansas, comes, trabajas, juegas con tus hijos o te refugias del mundo.
Esto es lo que necesito saber de ti antes de hacer absolutamente nada:
- Qué necesitas (realmente, no lo que crees que toca)
- Tus rutinas: ¿cómo es tu día a día dentro de casa?
- Necesidades importantes: movilidad reducida, teletrabajo, niños pequeños, mascotas…
- Especificaciones de la familia: ¿sois de invitar mucho?¿necesitais aislamiento acústico?¿alguien se levanta muy temprano?
- Dónde se os hace pesado el día a día: ese rincón que siempre está desordenado, la cocina donde os chocáis, el baño que se llena de vaho…
- Presupuesto: sin cifras reales, no podemos empezar con buen pie
- Qué piezas de mobiliario se quedan y cuáles se van (porque no siempre es necesario comprar)
- Tipo de iluminación que prefieres: luz cálida, fría, regulable, general, indirecta…
- Estilo o imágenes de referencia que te gusten (sin presión, no hace falta saber de estilos)
Solo cuando tengo todo esto claro, empiezo a imaginar posibilidades.
Medir, fotografiar y conocer tu casa mejor que tú
Una vez que te conozco a ti, toca conocer tu casa.
Hago un reportaje fotográfico completo de cada rincón. Tomo medidas de absolutamente todo: paredes, puestas, ventanas, altura de techos, columnas, desagües, tomas de luz, interruptores…
Y además, investigo información relevante del inmueble:
- Consulto el catastro
- Estudio las orientaciones y soleamiento (porque no es lo mismo dar al norte que al sur)
- Averiguo si hay normativa específica de protección (edificios con valor histórico, comunidades con reglas…)
Todo esto suena muy técnico, pero te prometo que marca la diferencia entre una reforma que sale bien y una que se topa con problemas a mitad de obra.
El diseño: antes de los muebles y los colores, viene la distribución
Ahora sí. Con toda esa información, empiezo a diseñar.
Pero atención: antes de elegir una soloa silla o un solo color de pared, reviso cosas mucho más importantes:
- ¿Está el mobiliario en la mejor posición posible?
- ¿Hay espacio de paso suficiente en todo momento?
- ¿El flujo entre estancias es cómodo y fluido?
- ¿Se puede mover una persona con diversidad funcional? ¿y un carrito de bebé? ¿pueden pasar dos personas a la vez?
- ¿La iluminación natural llega bien a donde se necesita?
Primero la función, luego la estética. Siempre
Cuando la distribución funciona, entonces sí, preparo mi propuesta de diseño. Y aquí ya empiezo a tener en cuenta tus referencias, tu estilo y lo que hemos hablado.
Lo que incluyo en esta propuesta:
- Un moodboard (un collage visual con la dirección estética)
- Propuesta de mobiliario (medidas, materiales…)
- Textiles, colores y acabados que encajan con todo lo anterior
- Planimetría
La magia del 3D: ver antes de hacer (y evitar errores)
Muchos de mis clientes me piden también una visualización en 3D. Y sinceramente, creo que es una de las partes más útiles de todo el proceso.
¿Qué consigo con esto?
Que veas, antes de comprar nada y antes de empezar obra (si es el caso), cómo va a quedar tu espacio con todo lo que hemos preparado.
- Puedes ver luces encendidas y apagadas
- Los materiales
- Los colores de las paredes con luz natural y artificial
- Cómo queda ese mueble que te daba duda
- Si realmente necesitas esa lámpara o quizás otra cosa funciona mejor
Es mucho más barato cambiar algo en el 3D que tener que devolver un mueble de 1000 euros o romper un tabique ya construido.
Y lo mejor de todo: te da tranquilidad. Porque sabes exactamente lo que vas a recibir antes de dar el sí definitivo.
El fondo de todo esto (lo que realmente hago)
Después de leer todo esto, igual ya lo intuyes. Pero quiero decírtelo claro:
Realmente lo que hago es una labor intensa para generar espacios que sirvan y hagan felices a sus habitantes.
No se trata de que tu vivienda sea un catálogo de muebles de revista.
No es un sitio donde no puedas tocar nada por miedo a descolocarlo.
Se trata de que tu casa te sea útil. práctica y te quite trabajo del día a día.
Está pensada para ti, para tu estilo de vida, no para el mío ni para una tendencia de Instagram.
Esto va de que cuando entres por la puerta después de un día duro, sientas que es tu hogar.
Esa es mi verdadera misión como interiorista. Lo bonito es la consecuencia, no el objetivo.
¿Quieres que hablemos de tu casa sin compromiso?
Si todo esto te resuena y crees que podríamos trabajar bien juntos, escríbeme. No muerdo.
Podemos tomar un café virtual (o en persona si estás por Valencia) y hablar de esa habitación que no termina de funcionar, de esa reforma que llevas posponiendo dos años, o de esa casa nueva que necesitas que se sienta tuya desde el día 1.

